N°178 - 03/Dic
Nº 178 12/2018 Edición Diciembre

Consultorio Mama&Bebe

Hola Claudia, estoy en mis últimas semanas de embarazo, no pude concurrir a la charla de agosto y me quedé con la duda si cuando esté amamantando mi bebé puedo comer y tomar lo que quiera o hay restricciones. Gracias, saludos Clara

Hola Clara, esa preocupación que tu tienes, es compartida con muchas mamás que se enfrentan a dar de mamar. Te cuento que existe la creencia popular que ciertas comidas en la dieta materna pueden producir gases en el bebé, pero esto es simplemente un mito que no tiene fundamento científico. Los gases se producen en el intestino materno y no pasan a la corriente sanguínea, ni mucho menos se mantienen en la leche materna, sería como imaginarnos que la leche sale con pequeñas burbujas. Es verdad que ciertas especies o el ajo por ejemplo le dan un olor y un sabor característicos y puede que el bebé rechace su presencia. Por eso puede estar bueno tener precaución con alimentos con mucho picante. En primera instancia la madre puede conservar su dieta habitual y si sospecha que algún alimento puede estar causando malestar retirarlo pero no suprimir de antemano.
Hay todo un capítulo relacionado con el consumo o no de leche. Ultimamente se ha difundido la recomendación de disminuir su presencia en la dieta materna y se lo confunde con la intolerancia a la lactosa, pero son condiciones bien diferentes. Esta última se refiere la incapacidad del intestino delgado de digerir la lactosa, o sea un tipo de azúcar presente en la leche de vaca y en la leche materna. Hay una falta de la enzima necesaria para procesar este elemento. Retirar los lácteos de la dieta para tratar esta afección no es una medida efectiva, porque la lactosa está igualmente presente en la leche materna. La alergia a la leche de vaca es una condición diferente. En este caso el bebé hace una respuesta inmunológica ante la presencia de las proteínas de la leche de vaca que pasan a través de la leche materna, aquí cuando la mamá retira de su dieta estos productos las reacciones disminuyen. Espero haber respondido tu duda, a las órdenes.


Claudia López (Psicóloga y especialista en lactancia)


 


Tengo un niño de 3 años y me parece que mira la pantalla del celular muy cerca. Debería llevarlo a consulta o es normal que así lo hagan? Cuando son los primeros controles con el oftalmólogo? Gracias Tatiana

Hola Tatiana, con gusto respondo tu pregunta. El primer control con oftalmólogo en los niños y niñas debe realizarse como lo establece el Ministerio de Salud Pública en el Programa de Salud del Niño, a la edad de 3 años y consiste en un examen ocular efectuado por oftalmólogo. Y más adelante, a los 5 y 12 años. Además te cuento que dicho control se exige en los Institutos de Enseñanza al ingreso preescolar, escolar y primer año de secundaria. Entre otros, el objetivo de esta medida es detectar y tratar en forma oportuna diferentes enfermedades como la ambliopía, el estrabismo, los vicios de refracción.
Por lo tanto, tu pequeño está justo en edad para su primer control oftalmológico. Y así saldrás de dudas. Por otro lado aprovecho a contarte que debemos de limitar el uso de pantallas digitales, ya que en los últimos años han aumentado los casos de miopía en los más pequeños, ya entre 2 y 4 años. Los oftalmólogos lo atribuyen al mayor uso de las nuevas tecnologías. ¡Mucha suerte!


Magdalena Pardo (Pediatra)


 


Hola soy Vanesa y me gustaría saber cuándo es el mejor momento para incorporar alimentos con gluten en la dieta de los bebés. Gracias

Hola Vanesa, empezar a darle al bebé alimentos con gluten suele ser un momento clave. Cuándo hacerlo ha estado en discusión con el objetivo de evitar el desarrollo de la enfermedad celíaca en los bebés susceptibles. Hasta hace unos años, para evitar que los bebés susceptibles a la enfermedad celíaca la desarrollasen, se aplicaba el planteamiento "cuanto más tarde mejor". Es por eso que se aconsejaba, con buena intención, demorar la incorporación a la dieta de gluten hasta los ocho meses, o más, del bebé. Nuevos estudios, sin embargo, apuntan que no es preciso esperar ese tiempo para ofrecer alimentos con gluten a los bebés y que demorar su incorporación podría ser incluso contraproducente.
Entonces, la mejor opción es incorporar el gluten a partir de los seis meses. Y si el bebé está siendo amamantado, mucho mejor, el riesgo de enfermedad celíaca disminuye de forma clara, ya que la leche materna protege al sistema inmunitario implicado en la enfermedad celíaca. Una vez comenzada la incorporación de alimentos a los 6 meses, si bien se debe respetar el orden en que se incorporan los grupos de alimentos, de a poco van a ir apareciendo los alimentos con gluten, tales como fideitos de sopa y sémola de trigo. Y a los 8 meses incorporamos el pan, plantillas, scones, tortas caseras, entre otros.


Lic. Valentina Baccino (Nutricionista)


 


Quisiera consultarle a la partera si puedo llevar música para escuchar durante el trabajo de parto, si las mutualistas lo permiten, mi pelota de pilates, si puedo pedir ducharme cuantas veces lo necesite, son todas cuestiones que me tranquilizan y quisiera saber si puedo utilizarlas. Gracias

¿Qué tal? Es muy importante vivir este momento tan especial, único, de la mejor manera posible, por lo tanto cada mamá tiene que buscar lo que a ella le resulte beneficioso. Todo lo que tú planteas forma parte de las diferentes opciones que ayudan, junto a otras, a controlar el dolor y disfrutar el parto. El dolor varía mucho en cada mujer y también hay que tener en cuenta la duración del trabajo de parto. No es lo mismo estar tres horas que diez. Las tres horas pasan rápido pero cuando ese trabajo de parto es largo tenemos que ayudarnos con las distintas técnicas para tolerarlo y transformarlo en positivo, ya que cada contracción nos acerca al nacimiento de nuestro hijo.
Como tú dices, tienes que ayudarte con las distintas opciones que te hacen estar bien.
Casi todas las maternidades te brindan lo que tú mencionas. La música te ayuda a cambiar el foco de atención y no estar concentrada únicamente en el dolor de la contracción. Puedes llevar la música que a ti te guste, más allá de que tengas música en tú maternidad.
Pelotas también tienes en los centros de atención. Son una excelente opción para relajarte, realizar movimientos pélvicos y tener las piernas flexionadas de forma de ayudar a abrir el canal del parto. Puedes llevar la pelota a la ducha y realizar esos movimientos mientras te duchas. Lo puedes hacer todas las veces que lo necesites.
No hay impedimentos en general. El profesional que te atiende te va a ir orientando y en caso que haya algún motivo para no poder usar esta técnica, te lo va a explicar. También se puede usar una bolsa de semillas que se hace calentar y se pone en la zona de dolor.
Es beneficioso alternar las posturas según lo vayas necesitando. Los masajes también te van a ayudar y se pueden realizar estando sentada en la pelota, acostada y también cuando estás de pie. Recibir cada contracción con una respiración lenta y profunda, estar acompañada por tu pareja o alguien de tu entorno afectivo y buscar la posición que sea mejor para ti, es lo que te va a ayudar a disfrutar de tu parto y tener un hermoso recuerdo de este momento único.


Marta Arcieri (Obstetra partera)

Fecha
02/12/2018
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