N°178 - 03/Dic
Nº 178 12/2018 Edición Diciembre

Dormitorios Compartidos

Por falta de espacio o por elección, los dormitorios compartidos son un desafío y también mucho más divertidos. En esta nota daremos algunas ideas para pensar cómo diseñarlos y equiparlos.

Incluso si contamos con dormitorios como para que sean utilizados de manera individual, compartirlo puede ser una mejor opción, liberando un espacio que puede ser utilizado como playroom.
Hablaremos de distintas disposiciones de camas y a este análisis hay que sumarle la situación particular de cada niño primero y de cada espacio después. Tener en cuenta: edades, gustos, usos (sueño, juego, estudio, lectura, etc) y por otro lado ubicación de las ventanas, cómo se entra al dormitorio, espacios de guardado, si existe en la casa un espacio de juego adicional, entre otros.

Uso del color
Los colores pueden venir de la mano de pequeñas piezas de mobiliario, en un pattern de vinilos en las paredes, de almohadones y textiles, y por supuesto de los juguetes. También podemos aplicar color en las paredes, pero esta será una decisión más jugada por su mayor grado de permanencia.
No tenemos por qué renunciar a utilizar ciertos colores cuando un dormitorio es compartido por hermano y hermana: podrán convivir en armonía si tomamos como base un color neutro que haga de amortiguador. El gris –y su infinidad de variantes- puede ser un buen tono que ayude a resaltar los acentos de color.

Un sector propio para cada hermano
Ubicar las camas una encima de la otra genera un arriba y abajo bien diferenciados y con bastante privacidad, pero no es la única manera.
Se pueden instalar pequeñas carpitas en las cabeceras de cada cama: hay infinidades de diseños y pueden ser con telas muy variadas.
Utilizar gráfica como las iniciales de cada hermano, su nombre completo o una foto y que sus colores se relacionen a la cama o a su ropa de cama puede ser una buena idea para generar sentido de pertenencia.
Ubicar estantes de poca profundidad con objetos favoritos de cada uno o libros que acostumbren leer antes de acostarse en la cercanía de cada cama, también puede ser una buena idea.

Espacio de guardado de ropa
En los primeros años de nuestros hijos, los placares estándar suelen ocupar un espacio que no es utilizado de manera 100% eficiente.
Si no existieran placares empotrados, el consejo – de la mano de la gurú del orden Marie Kondo- sería: utilicen cajoneras! Las cómodas y sus cajones resultan ser más eficientes para el guardado de ropa pequeña (y también de ropa de adulto).
Prescindir de un placard podría ser entonces una ganancia de espacio de juego o para poder acomodar las camas de una mejor manera.

¿Dónde se “estacionan” las camas?
La ubicación de las camas, por el tamaño que ocupan, será un condicionante importante y le dará definición al espacio. Una buena estrategia es pensarlo con mantas sobre el suelo o con los colchones -si se contara con ellos de antemano- para ver los espacios de circulación o áreas de juego que queramos dejar.
Los textiles que se elijan para las camas -por la extensión que tienen- pueden llegar a ser protagonistas, por lo que ¡tengamos cuidado a la hora de seleccionarlos!
Es vital pensar en los movimientos dentro del dormitorio, respetando los espacios de circulación entre camas, el espacio de aproximación a los placares o cómodas, e imaginarnos cómo será tenderlas en determinadas situaciones cuando se ubican contra la pared o en una carpintería diseñada a medida.

Camas en paralelo
Es una de las disposiciones más clásicas de las camas que permite generar un diseño de cabecera protagonista del dormitorio. Funciona de manera eficiente cuando el espacio de guardado de ropa está a los pies de las camas.
Reduce el espacio libre de juego en tanto necesita un espacio para poder circular entre las camas.

Una cama a continuación de la otra
Esta disposición es posible en dormitorios de dimensiones gene-rosas, o de proporción alargada. En este caso las cabeceras de las camas no quedan definidas, por lo que su lado largo podrá personalizarse como el sector de cada niño. La gran ventaja que tiene es que el de circulación es también espacio de juego y da sensación de mayor amplitud. Se puede utilizar el espacio bajo las camas para cajones o bandejas con ruedas de almacenamiento de juguetes.
En estos casos se suele interferir con el acceso a los placares, y las puertas corredizas de los mismos pueden ser una solución.

Camas dispuestas en L
Ubicar una cama perpendicular a la otra puede ser una solución para un dormitorio de proporciones cuadradas. La situación de las cabeceras puede resultar confusa, por lo que el foco del diseño debería ponerse en el espacio que se genera entre ellas o en alguna pared libre que quede en el dormitorio.
Esta disposición es una aliada de las camas en distintos niveles, cuando se le busca a la superior un lugar que no tape una ventana, o cuando se quiere generar un espacio adicional de juego contiguo a la cama de abajo.

Una cama encima de la otra
Esta disposición tiene además sus variantes, ya que pueden estar coincidiendo la cama de arriba con la de abajo o desplazadas.
Se opta por esta solución cuando se cuenta con poco espacio o se busca generar una mayor área de juego. ¡Para los niños es una opción súper divertida!
Es una alternativa interesante para cuando tenemos una diferencia de edad considerable entre hermanos, ya que la cama inferior puede ser bien baja y ubicarse casi al ras del suelo.
Se puede pensar de manera más divertida y colgarlas de techos o paredes, y tienen la gran ventaja de que pueden servir para ubicar espacios de juego debajo.

Camas Built in
Lo más común de esta alternativa es que sean camas en distintos niveles, diseñadas a medida para el espacio. Llegan a ser verdaderas protagonistas y su diseño debe ser cuidado.

¡Como siempre les decimos, siempre pueden surgir propuestas divertidas y la cantidad de espacio no es una limitante!


Arq. Valeria Rohrer
ESTUDIO UNO A UNO
ARQUITECTURA - INTERIORISMO
DISEÑO INDUSTRIAL

Fecha
02/12/2018
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