N°163 - 01/Feb
Nº 163 2/2017 Edición

Adaptar la casa al bebé. Dormitorio y juego

Preparar el dormitorio de nuestro bebé es una de las tareas a cumplir durante el embarazo. Para comenzar, un buen ejercicio es acostarnos o sentarnos en el suelo para observar todo desde la perspectiva de ellos. En general, el dormitorio es más allá de un lugar de descanso; es también un espacio de juego, de lectura, de guardado de juguetes, ¿o no?

A dormir…
Para los primeros meses de nuestro bebé podemos pensar en una cuna que se acople a la cama o que comparta el espacio de nuestro dormitorio. Las opciones son muchas: cuna para colecho, catre, moisés, coche con moisés o una practicuna. El tiempo que utilicen estas primeras opciones para el descanso depende del ritmo del crecimiento del bebé. En general, los pueden utilizar hasta los 4 o 5 meses.
Si contamos con más espacio en nuestro dormitorio, la opción puede ser una cuna grande que luego se trasladará a su dormitorio.
Cuando pasan a dormir en su dormitorio, se abre un nuevo abanico de opciones. Están las cunas tradicionales, de tamaño más o menos estándar, o las camas funcionales, que se transforman para luego generar una cama de una plaza.
Al momento de ubicar la cuna en el dormitorio debemos pensar en no entorpecer la circulación y el movimiento dentro del mismo, liberar el mayor espacio posible para poder jugar y buscar que no haya contrastes de temperatura. Las ventanas suelen ser un punto de entrada de frío. Para evitar estos contrastes se pueden utilizar cortinas de enrollar con espuma, colocar aislación en el cajón de la cortina, dobles vidriados herméticos o una ventana adicional al exterior.
Si contamos con espacio, junto a la cuna podemos ubicar una mecedora que nos servirá tanto para amamantar, como para hacerlo dormir y hasta hamacarlo si estamos jugando. Esa mecedera puede formar parte en un primer momento del dormitorio y luego, en una segunda etapa, de nuestro living en un rincón de lectura.

Guardado de ropa
Si tenemos un placar estándar, que en general está pensado para la ropa de adulto, podemos utilizar el barral de colgar ropa, e incluso incorporarle uno más abajo para tener más capacidad de guardado. Si no tiene cajones, una opción puede ser incluir cajas textiles u organizadores de plástico que ayudan a mantener ordenada la ropa pequeña y difícil de doblar de las primeras etapas.
En cambio, si tenemos que pensar desde cero dónde guardar la ropa, una cajonera o cómoda es suficiente y práctica a la vez. Como complemento, un estante con un barral por debajo para colgar la ropa pasa a ser un elemento más de la decoración.
Ubicado cerca de la puerta y a baja altura, un perchero despojador puede resultar útil para colgar los abrigos, bolsos y uniformes para que queden al alcance de los más pequeños.

Decoración versátil
Si se desea introducir color, hay diseños divertidos y que no cansan en un corto plazo. Se puede generar un diseño pintando sectores geométricos en las paredes o bien un estampado neutro, entre otras tantas opciones.
Debemos tener en cuenta que los juguetes y los libros nos aportan una extensa gama de colores y texturas en el dormitorio, por lo que los podemos considerar elementos de decoración en sí mismos.
Una decoración versátil se puede lograr con vinilos, cuadros temáticos, acolchados y almohadones divertidos, y de este modo, con poco presupuesto podemos ir transformando el dormitorio de acuerdo a los intereses y el crecimiento de nuestros hijos.

“Al dormitorio podemos pensarlo en etapas, que vayan acompañando el crecimiento de nuestro hijo y sus intereses”

Aplicar ideas de otros ámbitos
Una opción válida es trasladar algunas ideas de los salones de jardines maternales que son, ante todo, espacios donde los niños aprenden jugando. Al tomar solo algunos elementos se puede generar una coherencia entre lo que se enseña en casa y lo que se aprende en el jardín.
Contar con una alfombra es indispensable para el desarrollo de nuestro bebé y mucho mejor si es de una extensión suficiente como para poder jugar con ellos.
Introducir un espejo al ras del piso y hasta unos 70 cm de altura -siempre que esté bien fijado a la pared- es estimulante y divertido para ellos en todas las etapas. Y, por último, las cajas y organizadores permiten mantener, aunque sea por momentos, cierto orden al mismo tiempo que ayudan a clasificar los juguetes y a entretenerlos poniendo y sacando cosas de ellos.

Espacio reducido
Debemos tener en cuenta que nuestra percepción de chico o grande cambia con la adultez. Basta con pensar en aquellos espacios de juego de nuestra propia infancia que cuando los volvimos a ver siendo adultos parecen diminutos. ¡A no desanimarse!
Si contamos con dimensiones reducidas, hay opciones para introducir rincones de juego que no requieren necesariamente de un gran espacio. Superficies interactivas como pizarras o paneles imantados son intervenciones de bajo costo y que no requieren de un gran espacio, incluso pueden aplicarse en la puerta de acceso al dormitorio.
Estantes lineales y de poca profundidad (o barrotes de cortinas con un bolsillo de tela) ayudan a dejar libros al alcance de ellos dándoles además la posibilidad de elegir cuál quieren leer.

“Nuestro hijo comenzará a disfrutar de su dormitorio cuando empiece a desplazarse, la idea es pensar en cosas que puedan irse adaptando”

Otros rincones de juego
Los juguetes pasan a estar en toda la casa, y este hecho es casi inevitable. Las mesas ratonas y alfombras de living son lugares preciados de juego, y lo es cualquier espacio donde estemos nosotros, los grandes.
En el living también podemos contar con contenedores de juguetes que formen parte de la decoración: canastos textiles, pufs con espacio de guardado, baúles -utilizados como mesa o asiento-, cajas apilables, cajones en muebles al alcance de ellos, entre otras opciones. ¡Hay que adaptarse la nueva realidad!

Manos a la obra, sin presiones
En general sucede que nos deja tranquilos tener ciertas cosas resueltas ante la llegada de nuestro bebé. El dormitorio es una de ellas, pero no tiene por qué estar todo listo al momento del nacimiento.

“Por lo general, queremos tener listo el dormitorio para su nacimiento, pero a veces puede que no sea posible, y no tiene que estresarnos”

A veces no es posible, por situaciones de reposo o simplemente porque el nacimiento se produce antes de la fecha en la que lo esperábamos.
El diseño del dormitorio debe ser algo disfrutable y sin presiones, ya que nuestro hijo lo empezará a percibir cuando pueda desplazarse, y para eso contamos con tiempo. Podemos considerarlo una construcción en etapas, a medida que crezca y vayan cambiando los intereses del niño. Los invito a disfrutar de todo este proceso, planificando, para que las cosas salgan como las imaginamos.


Hay elementos que son básicos y que deben estar en todo dormitorio. Aquí ennumeramos 10 indispensables: 


- Cuna 
- Placard o cómoda 
- Alfombra 
- Veladora, o luz atenuable 
- Juguetes 
- Libros 
- Contenedores de juguetes 
- Mecedora 
- Mesa baja o banco 
- Silla pequeña 

Arquitecta Valeria Rohrer
estudiounoauno@gmail.com
Facebook: estudiounoauno





Fecha
01/02/2017
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